Soy aventurero, fotógrafo y editor. Mi forma de mirar el mundo siempre ha sido en gran angular: abierta, curiosa y atenta al detalle que da sentido al conjunto. Me formé en la fotografía durante los años 80, en la Galería Spectrum de Zaragoza, y desde entonces la cámara no me ha abandonado.
Entre 1983 y 1990 recorrí África —Congo, Rwanda, Camerún, Nigeria— y en 1985 viajé a Laponia. Aquellas expediciones me enseñaron que una buena fotografía no se hace solo con técnica, sino con tiempo, respeto y la voluntad de comprender lo que se tiene delante.
Con los años trasladé esa misma mirada al patrimonio de mi tierra, convencido de que las piedras, los santuarios y las leyendas también merecen ser narrados con rigor y con belleza.
Mi trabajo de investigación patrimonial comenzó con los templos rupestres, esos santuarios excavados en la roca que guardan siglos de historia. De ahí surgió una trayectoria que ha contado con el respaldo de instituciones y editoriales.
Más de tres décadas dedicadas a la fotografía, la investigación patrimonial y la edición de autor.